domingo, 26 de noviembre de 2017

"LA CRISIS SOBRECARGA TANTO A LAS MUJERES SIN RECURSOS QUE LAS TERMINA COLAPSANDO"

Los médicos Juan Gérvas y Mercedes Pérez suelen denunciar la discriminación y maltrato que sufren las mujeres en la atención sanitaria, al menos en la española. Lucía Artazcoz, directora de Salud, ofreció una nutrida charla en primavera en Bilbao, invitada por Emakunde. Aquí está la versión íntegra de mi conversación con ella. Esclarecedora






Texto: Cristina Mtz. Sacristán




  ESTÁ llena de energía y sonríe mucho. Lucía Artazcoz Lazcano (Donostia, 1963) admite que no es el mejor ejemplo de las jornadas laborales moderadas que promueve: especialista en Medicina Preventiva y prevención de Riesgos Laborales, y doctora en Salud Pública, es la directora de la Salud de la Agencia de Salud Pública de Barcelona y profesora asociada de la Universitat Pompeu Fabra y de la Johns Hopkins University; además, esta médico colabora con programas docentes en varias universidades, ha publicado un centenar de artículos en revistas especializadas, otros de divulgación y es autora de libros y capítulos de libros. Su intensa actividad gira en torno a los determinantes y las desigualdades sociales en la salud, con especial atención a las desigualdades de género.

A finales de mayo analizó en Bilbao, invitada por Emakunde, el impacto de la división de género del trabajo en las desigualdades de género en la salud europea. Y es que en los países del Sur de Europa, en los continentales como Francia, Austria o Alemania y, por ejemplo, Reino Unido, los hombres siguen siendo los principales sustentadores económicos del hogar, mientras las mujeres siguen protagonizando las labores domésticas y los cuidados, invisibles, no remunerados. Según datos de la 5ª Encuesta Europa de Condiciones del Trabajo (2010), el 50% de los hombres del Sur de Europa afirma no realizar ninguna labor doméstica. Todo ello multiplica el tiempo de ocupación de la mayoría de las mujeres, con pocos descansos, escasos ingreso y una mala calidad de vida que les lleva a enfermar más a menudo que los hombres. Aunque sean más longevas que ellos.



"El 50% de los hombres del Sur de Europa afirma no realizar ninguna labor doméstica. Todo ello multiplica el tiempo de ocupación de la mayoría de las mujeres, con una mala calidad de vida que les lleva a enfermar más a menudo que ellos"
 


Se crió en el Norte de Navarra pero lleva media vida trabajando en Barcelona. Suena a 'Ocho apellidos catalanes'...

Yo tengo ocho apellidos vascos, ¿eh? (risas). Lo que pasó fue que tras hacer la especialidad ya me quedé en Barcelona, pero suelo venir una vez al mes por aquí.

El español es un país con un retraso notable en material de Igualdad, conciliación, empoderamiento de las mujeres... ¿La crisis económica nos ha hecho retroceder en los logros alcanzados desde la muerte de Franco?

Bueno, la crisis económica ha supuesto un aumento de la precariedad del trabajo en general y la brecha salarial ha aumentado. Las políticas para abordarla se han centrado en los sectores masculinizados, que fueron golpeados por la crisis en primer lugar, y las medidas de austeridad, por el contrario, se han focalizado en sectores feminizados como la administración pública. Los países nórdicos son los que tienen menos desigualdades de género, con un modelo de familia basado en la doble fuente de ingresos, externalización del cuidado y responsabilidad de él y de ella en el trabajo doméstico y de cuidados. En los países post-soviéticos sí se da el doble ingreso -al menos, hasta hace pocos años-, pero los cuidados son extremadamente tradicionales, lo que las sobrecarga a ellas. El modelo anglosajón es de un liberalismo salvaje. Ahí y de forma creciente en España, el empleo para ellas es de peor calidad, mal pagado, lo que las convertirá en jubiladas pobres.

Decía José Luis Sampedro que "el tiempo no es oro: el tiempo es vida". Si hay precariedad, se suele trabajar más horas para paliarlo y hay que atender la casa, de modo que queda poco tiempo para cuidarse, disfrutar, socializar... Y, según vienen analizando, todo ello dispara el estrés y se pierde salud.

La precariedad tiene un impacto negativo sobre la salud de las personas; obviamente sobre la salud mental, pero también sobre otras dimensiones como la salud cardiovascular o la musculoesquelética. El alargamiento forzado de las jornadas de trabajo, bien sea para aumentar los ingresos de una familia con dificultades económicas, o bien impuesto por las empresas en un contexto en que los trabajadores y trabajadoras están en situación de vulnerabilidad económica y con grandes dificultades de empleabilidad, se asocia de manera consistente a malestar psicológico, insatisfacción laboral, hipertensión arterial, tabaquismo, sedentarismo en el tiempo libre y pocas horas de sueño. También las dificultades para compaginar vida laboral y familiar se asocian a problemas de salud similares.

Suecia ha reducido la jornada laboral a seis horas porque así se optimiza el trabajo, y los empleados no se distraen tanto y hay menos bajas porque "tienen más energía y son más felices". ¿Por qué en otros países, por ejemplo los del Sur de Europa, los empresarios optan por lo contrario: exprimir hasta que la gente enferma?

Yo preferiría un modelo más ético, pero ellos consideran que hay una legión de mano de obra barata, joven y sana, que les resulta rentable.

Pero, incluso egoístamente, un trabajador con experiencia, cualificado, les aporta más plusvalía.

En realidad, más que de los empresarios es un modelo de Estado. Las personas se colapsan y son sustituidas. No es ético, pero date cuenta de que pueden contratar a esos jóvenes por sueldos ridículos. Finalmente, las empresas que actúan de esta manera externalizan las pérdidas, esas personas que quedan en paro y eventualmente con problemas de salud.





Imagen reciente de Lucía Artazcoz.




Una de las trampas para l@s trabajadores son los empleos a tiempo parcial. Abrumadores entre las británicas, las holandesas, en Alemania y cada vez más en España. ¿Prisioneros a plena disponibilidad por sueldos míseros?

En la mayor parte de Europa, predomina el modelo de familia tradicional, por lo que las mujeres suelen optar por trabajos a tiempo parcial para poder atender la casa. En Reino Unido, por ejemplo, contratar a alguien que cuide de los niños es carísimo, de modo que la madre suele hacerse cargo, para lo que necesita trabajar menos horas fuera de casa. Los trabajos a tiempo parcial y las largas jornadas son los que generan más problemas de salud.
Con la crisis han aumentado los trabajos parciales involuntarios. Se ajusta la plantilla al máximo y se exigen horas extras. Y, claro, en plena crisis los empleados suelen acceder, por lo que pueden ser reclamados en cualquier momento a cambio de poca remuneración, y de sacrificar su tiempo. Esa mala calidad de trabajo y de vida, la imposibilidad de promoción en la empresa, la menor integración en el grupo laboral, el riesgo psicosocial, etc. van sobrecargando al trabajador. El colmo son los 'contratos de 24 horas' del Reino Unido: estar 24 horas disponible para cuando decidan llamarte.

La crisis está legitimando el maltrato.

Así es.

Normalmente, las mujeres son las más castigadas por las dificultades económicas.

Aparte de la discriminación histórica en el mundo laboral, y esa duplicación cuando no se reparten las tareas domésticas y los cuidados, muchas mujeres, algunas amas de casa, al quedarse ellos en paro han salido a trabajar. En algunos casos, desesperadamente, "en lo que sea". Además, las mujeres de una clase social alta pueden subcontratar el trabajo doméstico holgadamente, pero las de clases desfavorecidas o baja cualificación son las más afectadas por las dificultades económicas y de compaginación de la vida laboral y familiar: tienen peor estado de salud, hacen poca actividad física y duermen poco y mal, cosa esta última que se asocia con sobrepeso y diabetes.
Marta Arcas observó que en España los hombres trabajadores manuales también han ido presentando, desde la caída del empleo en 2008, malestar psicológico, pocas horas de sueño, poca actividad física en el tiempo libre, etc., porque había que sacar adelante la hipoteca, lo que, dado su papel tradicional como sustentador económico del hogar, los presiona y se ven obligados a aumentar las horas de trabajo para incrementar los ingresos.

La salud mental se resiente tanto o más que la física, ¿no?

Se da un aumento de la ansiedad y la depresión, que en España son afecciones comunes entre las mujeres, principalmente debido a factores sociales como su menor poder, sus peores condiciones de empleo o la responsabilidad del trabajo doméstico y familiar, los cuales configuran una situación desfavorecida respecto de los hombres. Con la crisis, la pobreza, el estrés, el entorno familiar... se acentúa el malestar. Un ama de casa a tiempo completo, por ejemplo, tendrá peor salud mental, peor salud general y consumirá más psicofámacos. Lamentablemente, tanto en España como en el resto de Europa la asistencia a la salud mental en la sanidad pública tiene serias limitaciones.


"Las mujeres de clases desfavorecidas tienen peor estado de salud, hacen poca actividad física y duermen poco y mal, lo que se asocia con sobrepeso y diabetes. Aumentan la ansiedad y la depresión, pues son las más afectadas por las dificultades económicas y de conciliación" 



Mientras en el Norte de Europa los permisos maternales (y paternales) pueden durar un año y todo son facilidades para la maternidad, aquí hay multitud de mujeres que pierden el puesto de trabajo porque se han quedado embarazadas; incluso algunas lo ocultan. Va a llegar un momento en que sólo se reproducirán los ricos...

La pérdida del empleo como consecuencia de la maternidad se produce en muchos países europeos. España tiene la tasa de fertilidad más baja de Europa y en buena parte se debe a las dificultades de las mujeres para compaginar vida laboral y familiar.

¿Por qué hay un déficit de atención a los riesgos laborales en el caso de las trabajadoras?

Porque aún hoy en día la salud laboral se centra en los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, dejando de lado los factores de riesgo psicosocial que son mucho más frecuentes en las mujeres.

En España, ser autónomo es una carrera de obstáculos. Así que, a veces, van arrastrando la pierna, la hernia o el dolor de cervicales al trabajo.
Efectivamente, este es un problema en nuestro entorno. Pero prácticamente no hay estudios sobre el tema.

Entre los problemas que sufren las mujeres en un país tradicional y en recesión, está que el jefe machista tiene más pista libre para abusar, ¿no? Eso puede interferir en el desarrollo profesional y la salud de la trabajadora. ¿Tienen datos sobre la repercusión del acoso laboral y los mobbings?

Lamentablemente, también hay muy pocos estudios científicos sobre acoso psicológico, en comparación con otros factores de riesgo psicosocial. En general, en la situación actual de crisis, las empresas tienen más pista libre para explotar a los trabajadores y trabajadoras.

Muchas mujeres alcanzan puestos de poder porque actúan como tradicionalmente los hombres. Buenos ejemplos son Margaret Thatcher o Marine Le Pen. ¿Las empleadas se encuentran, en esos casos, con un doble foco de estrés?

Intuyo que sí, pero no lo puedo asegurar con datos.

Esto ocurre en la Sanidad: dejas de ir al ginecólogo y escoges una ginecóloga porque crees que te va a comprender mejor, y a veces son más distantes y más incomprensivas o tanto como algunos de ellos...

Puede ser; las conductas no tienen que ver con el sexo biológico, sino que son producto de la socialización.

Juan Gérvas y Mercedes Pérez vienen denunciando que hay una serie de pruebas y vacunas muy agresivas -y prohibitivas- que sólo deterioran la calidad de vida de las mujeres. Hablan de la salud de las mujeres como "fuente de dinero", tal y como ocurre con los cosméticos o la moda. ¿Todo por las farmacéuticas?
En general hay una medicalización de la vida cotidiana, detrás de la cual está la industria farmacéutica, a lo que se añade la percepción por parte de muchos profesionales sanitarios y de la población general de que hay una pastilla para todo, sin tener en cuenta que toda medicación puede tener efectos adversos.

Esta pareja de médicos subraya la discriminación que sufren en la Sanidad las mujeres mayores, con peores recursos económicos, las que tienen alguna minusvalía... En general, sus análisis confirmarían que el trato discriminatorio a las mujeres en la sociedad se traslada a las consultas médicas en demasiados casos. Algo así como un trato homogéneo a los pacientes, como si todos y todas fueran varones, perjudicándolas a ellas porque tienen sus particularidades.

Hay muchos estudios que evidencian el menor esfuerzo diagnóstico y terapéutico en las mujeres. Ante los mismos síntomas, a ellos se les piden más pruebas complementarias y se les recetan fármacos más caros. Me gustaría saber qué pasa con las listas de espera porque no hay criterios para su gestión. También tengo alguna hipótesis en este sentido...

¿Cuál es?

Que los hombres tienen mayor probabilidad de ser priorizados. Hay estudios que lo documentan.

¿Pueden los políticos legislar de manera que se humanice este panorama tan injusto e insalubre?

Los gobiernos pueden y deben aplicar políticas para revertir esta situación. Por ejemplo, ampliando el permiso de paternidad y haciendo que el padre tome parte del permiso para facilitar que mujeres y hombres combinen por igual el trabajo dentro y fuera de casa; creando más escuelas para la primera infancia y aumentando los recursos públicos para el cuidado de personas mayores para permitir a las mujeres una incorporación total al mercado de trabajo; promoviendo la igualdad de sueldos entre hombres y mujeres con leyes antidiscriminación; asegurando la representación igualitaria en posiciones de toma de decisión; haciendo que los dos miembros de la pareja compartan el derecho a las pensiones de jubilación, para asegurar pensiones más justas para las mujeres que han trabajado más en casa...

Desde los organismos que dirige, ¿qué avances están logrando? ¿Tienen que actuar de 'Pepito Grillo' con las instituciones?

En 2013, 'The Lancet' publicó un artículo, Gender and Global Health: Evidence, Policy and Inconvenient Truths, en el que aseguraba que las políticas sanitarias y de salud pública no tenían en absoluto perspectiva de género. Sigue igual, pero es importante aumentar la investigación sobre las desigualdades de género en la salud para evidenciarlas y, sí, actuar como un 'Pepito Grillo', mostrando una realidad injusta que puede y debe cambiar.


 
"Los gobiernos pueden y deben aplicar políticas para revertir esta situación. Por ejemplo, ampliando el permiso de paternidad, creando más escuelas para la primera infancia y aumentando los recursos públicos para el cuidado de personas mayores, promoviendo leyes antidiscriminación"


Para más información: Entrevista a Lucía Artazcoz en la revista Emakunde (2017)
Los libros del Lince

Lucía Artazcoz, en Twitter: @LuciaArtazcoz

Juan Gérvas, en Twitter: @JuanGrvas 
Reportaje y opiniones expertas sobre por qué han aumentado las agresiones a mujeres y los feminicidios (Grupo Noticias, 2015)
Cosas en torno al 25-N, o por qué la vida sigue igual (compilación en este blog). Un planeta lleno de discriminaciones y de informaciones sesgadas
Europa no valora el trabajo doméstico pero sí aumenta el PIB con la prostitución y el narcotráfico (entrevista a Carmen Castro en Público)

Entrevista a Patxi Uriz, ganador de un Goya por su documental sobre la medicina humana versus la especulación de las farmacéuticas (Grupo Noticias, 2016)














 

domingo, 3 de septiembre de 2017

EL ROSTRO DE LA NOTICIA

Texto: Cristina Mtz. Sacristán 
Foto: Crystal Van Leeuwen (Médicos Sin Fronteras)

 
Sunood fue herida con 12 años al ir a por agua con sus hermanos. Mira a cámara en el campo de MSF.



  Sunood iba a por agua en Yemen, acompañada de sus hermanos, cuando un proyectil la hirió en el estómago.

  Es atendida por un hospital de campaña de Médicos Sin Fronteras y, mientras su madre la cuida, a su lado, ella mira a la cámara de MSF con una expresión profunda, como madura.

  Es posible que Sunood sea consciente, pese a su corta edad, de que su vida no es fácil, y que nunca será fácil.

  Es posible que la niña sepa que, si se recupera de esta guerra que nunca parece que vaya a terminar, la casarán a la fuerza con un hombre mayor que ella. Que vivirá como una esclava, llena de tareas y de hijos a los que apenas puede alimentar. Que su pueblo es blanco de un país fuerte y consentido, Arabia Saudí, y que ella y sus seres queridos pueden morir en cualquier ataque, o porque les privan del acceso al agua potable.

  Sunood, con su mirada penetrante, parece atravesar los mares y llegar hasta Occidente, donde algunos periodistas con conciencia recogen su foto tras difundirla la ONG de médicos. Es como si intuyera que tampoco para esas personas resulta sencillo convencer a quienes comandan el medio de comunicación de que lo que pasa en Yemen es noticia. O, al menos, noticia que abra la sección, un periódico o un informativo.

  Así que Sunood reposa con cierto estoicismo, pensando que, si se recupera de lo de la bala, quizás salve la vida y sólo por eso dará gracias cada día. Por respirar, por recoger agua de un pozo, por poder alimentar a su descendencia.

  A muchos kilómetros de esas personas que debaten qué noticias son importantes y cuáles no. Porque, ¿quién ha oído hablar de Angola, país rico en petróleo pero cuya población, espoleada por un gobernante durante cuatro décadas -muchos dictadores mandan 40 años-, no tiene ningún beneficio de tanta riqueza?

  Haití, siempre pobre, nunca ya es noticia. Sierra Leona ha de perder cientos de vidas para que recordemos que está esquilmada, que su pasado y su presente son terribles. Darfur, otrora la mayor crisis humanitaria, se ha diluido en el olvido, sepultada entre teletipos, enterrada por todas las boutades de Donald Trump, por el culebrón venezolano, por una enumeración sonriente de cómo se abate a ISIS en Siria, Irak, Líbano. Y, de vez en cuando, algún periodista con conciencia araña espacio para contar que la ONU o Amnistía Internacional, o Acnur, están denunciando que en las ofensivas al autodenominado Estado Islámico están muriendo civiles. Que están desprotegid@s. Que hay bombardeos sobre hospitales. Que mujeres y menores son violadas en su tránsito para salvar la vida.

  Números. Personas cuantificadas por cercanía. Litros de tinta en los atentados de París, de Niza o de Barcelona. Todas las visiones y análisis posibles; entrevistas, datos detallados, conexiones. Medios de comunicación que responden como soldados ante los ataques yihadistas. Abandonando, de nuevo, una vez más, al cuello de botella a Sunood, a las personas que siguen tratando de llegar en patera, a los periodistas asesinados en México, a l@s bahá'is machacados en Irán. Personas de primera, de segunda y de tercera. Clases en un mundo que sigue diciendo, a los cuatro vientos, que todos somos iguales.

  En cualquier caso, todos puede, pero no todas. Las macro-noticias hacen que los feminicidios resulten un goteo cansino en verano. Una española, acusada por su ex marido de secuestrar a sus hijos, ha huido con ellos porque el padre fue condenado por maltratador. En este caso, la opinión pública fuerza que Juana Rivas sea conocida, que llegue a las portadas, que su cara nos sea familiar. Ha puesto rostro a todas las demás, a las que nunca salieron en la prensa, a las enterradas bajo expedientes injustos de unos jueces sin justicia. De pronto, la población se percata de que ese run-run feminista tiene sentido: ¿un padre maltratador debe tener custodia compartida?

  Y, vuelta a empezar, los medios de comunicación visibilizan o invisibilizan. Sunood, tranquila y consciente, intuye que su rostro no será como el de Malala. Que no perdurará en el tiempo. Que, en realidad, ni el de Malala habría permanecido en nuestras retinas, de no recibir el Premio Nobel. Y así es: los medios son el eco de lo que quienes tienen el dinero -es decir, el poder- consideran que debemos saber. Así que, como en una clase de magia, quitan por aquí y añaden por allá.

  Y, de vez en cuando, haciendo grandes esfuerzos, algun@s periodistas logran rescatar a las Sunood del mundo de sus sombras. Exponiendo las injusticias. Y, así, el mundo ralentiza su suicidio. Gracias a médicos sin fronteras, algunos jueces just@s y algun@s periodistas con conciencia... que, si no pueden volcar toda la verdad en las empresas que les pagan, llevan a sus blogs los rostros de tantas guerras.





Para más información: Reportaje sobre Yemen en Grupo Noticias (2016)
Reportaje en 2015: Crímenes de guerra en el caos
Reportaje sobre las violaciones de Derechos Humanos realizadas por Arabia Saudí y sus consecuencias (Grupo Noticias,  27 de agosto de 2017)
Proceso de radicalización de los yihadistas en Europa (La Vanguardia, agosto 2017)
Los feminicidios siguen aumentando en Oaxaca. Crece la violencia en varios Estados de México (Grupo Noticias, 15 de agosto 2017)
La ONU advierte del enorme riesgo de l@s civiles al avanzar la coalición internacional contra ISIS (agosto 2017)
Entrevista Paula Farias (Gea Photowords) y José Antonio Bastos (Deia), sobre guerras, desigualdades, refugiad@s...
Angola: rica en petróleo, beneficios para unos pocos
Sierra Leona sigue buscando a cientos de personas tras las graves inundaciones de este verano
Reportaje sobre refugiad@s tras el 13-N, víctimas entre la espada y la pared (Grupo Noticias, diciembre 2015
Nacer mujer en Darfur, o ser un cero a la izquierda (Deia, 2010)
La lucha de Malala Yousafzai por la Educación de las niñas
Zan TV, la primera televisión afgana hecha por mujeres (El Periódico)
Juana Rivas, más allá de lo social, un caso político (Artículo de Rosa Cobo en Público)
Escalada de la violencia machista en la España en recesión (reportaje en Grupo Noticias)
Rosa María Calaf, reportera: La gente cree que está informada, pero sólo está entretenida
Silencios. Repaso de la situación humanitaria en el planeta (El Tintero, 2015)
Los tiranos esperan al verano para cometer sus ataques (reportajes y artículos en mi blog)
Reportajes y artículos sobre la desigualdad de género todavía hoy
Jaque al Periodismo. Reportajes sobre la dificultad de ejercer esta profesión
Kim Jong-un y su peligroso pulso con Occidente: retrato del general y su laberinto (Grupo Noticias, 4 de septiembre 2017)
Web Médicos Sin Fronteras 
Web Amnistía Internacional
Web Save the Children




domingo, 16 de julio de 2017

LA EJECUCIÓN ANUNCIADA

Texto: Cristina Mtz. Sacristán







  En el periódico Deia me habían puesto a coordinar un suplemento de verano esos días. Era bastante trabajo, y cuando ya me hice a ello me llamó el redactor jefe de Política para decirme que lo dejara todo, que habían secuestrado a un concejal del PP.
   Yo, que ya empezaba a estar harta de explosiones a media noche, de estar cenando en Artxanda y que retumbaran los cristales del restaurante, de cubrir una persecución policial con tiros entre etarras y Ertzaintza, intuí que aquello iba a ser duro.

  Reuniones del gobernador, policía, otros políticos, para ver cómo abordar la cuestión. A mí me producía ansiedad observar la calma con que daban cada paso pues, a esas alturas, 1997, ETA había demostrado que no veía ya vidas humanas, que si tenía que ejecutar lo haría y que había colocado el reloj en una cuenta atrás.
  Así que un par de compañeros y yo cubrimos todo: las ruedas de prensa, las declaraciones, los sollozos en Ermua. Llegó el Día D, ese sábado de calor espeso y sofocante que invadió la macro-manifestación que discurrió por la Gran Vía de Bilbao. Al cabo, en el Ayuntamiento recogí declaraciones, tomé notas, pregunté... Pero todo fue inútil. Todas esas horas, todas esas voces se acallaron, como con un trueno siniestro, en la sobremesa: tal y como habían anunciado, un par de etarras dispararon en la nuca a Miguel Ángel Blanco.

  En Ermua, en ese pequeño pueblo fronterizo, con el calor haciendo todo aún más insoportable, hubo manifestaciones espontáneas por las calles, la gente gritaba o lloraba -o las dos cosas- y la confusión era grande. Una colega no pudo más y se quedó en cuclillas, en shock, llorando con la espalda contra la pared de una de las casas.
  Los que se habían enfrentado al franquismo habían desplegado, con total desprecio y fanatismo, los mismos métodos contra los que habían luchado nuestros abuelos.

  El tiro en la nuca resonaba en cada voz ahogada...

  Al día siguiente, muchos periodistas no quisieron subir a la Capilla Ardiente. Yo decidí ver al concejal asesinado. Hicimos cola y, cuando llegué a su féretro, pude comprobar que su rostro era el de un joven, bastante guapo, todavía con toda la vida por delante, aunque demacrado por la muerte indigna. Las vendas cubrían su cráneo roto, yermo.

  Quise conservar en mis retinas el rostro de Miguel Ángel Blanco, y lo conservo hasta hoy, para no entender nunca el horror. Para no perder mi brújula por caminos oscuros. Para respetar que cada vida humana tiene el mismo valor. Cada vida, cada ser.

  Abajo, entre bastidores, Carlos Garaikoetxea y Josu Bergara tenían lágrimas en los ojos. Jáuregui esbozaba una extraña pequeña sonrisa y, claro, Iturgaiz no disimulaba el recuento de votos en su cabeza: este asesinato de su colega, de su amigo, le iba a dar numerosos réditos, a él y a su partido.

  Asqueada por evidenciar la realidad en las distancias cortas, creo que desde entonces he marcado mi trabajo, mi vocación informativa y mi vida por aquel 10 de julio. Por eso me acerqué tanto al cadáver: para estremecerme lo suficiente como para que la conciencia me perdurara hasta mi vejez.
  Da igual quién dispara, quién ataca, quién golpea. La cuestión es que la violencia es un maldito callejón sin salida. La destrucción sin sentido.



El alcalde, familiares y pareja de Blanco, desrozados ante la ejecución.



  Huelga decir que ese verano, en el que las nubes lloraron y el viento sopló frío en Bizkaia, me fui al sol del Sur de Tenerife, donde me esperaban amigos y el océano azul. Para restañar heridas, persecuciones policiales, bombas, zulos y castigos.

  Porque nada, ni nadie, tiene derecho a jodernos la vida



Para más información: Crónica de la ejecución en el diario Deia (1997)
Mis trabajos sobre Derechos Humanos, recogidos en este blog




viernes, 23 de junio de 2017

ATRAVESANDO LA VIDA

El restaurante del chef guipuzcoano Andoni Luis Aduriz, Mugaritz, está considerado uno de los diez mejores del mundo. Por ello, abrió con todos los honores la sección Culinary Cinema de la Berlinale, y así ejerció de embajador de lo vasco y de la excelencia en la capital alemana. Les cuento el making of de su paso por Berlín y del extraordinario documental que allí impactó



La estética de 'Campo a través' es muy gráfica y minimal. Vanguardista, como la cocina del gran chef vasco.




Texto: Cristina Mtz. Sacristán
Fotos: C. M. Sacristán y La Fura dels Baus




  UN paisaje de Naturaleza vasca, con neblina, y voces en off que alternan. "Una mirada íntima a un equipo que dilata los confines de la gastronomía a una forma de intuir un camino inexistente que hay que construir". Así da comienzo un documental intenso, lleno de pensamientos profundos, de metáforas de la propia vida, que La Fura dels Baus preparó al alimón con el propio chef guipuzcoano Andoni Luis Aduriz, en su paraíso de los sabores inventados, Mugaritz. Un recorrido de un año por las entrañas de este laboratorio de ideas y de pruebas y errores que conducen a la excelencia. "La excelencia se puede lograr con una cebolla", sentenció el inquieto cocinero vasco tras abrir la sección de la Berlinale Culinary Cinema con una belleza de película, Campo a través. Mugaritz, intuyendo un camino.

  Off Road impactó en su proyección en Berlín. Como los platos que el equipo de Andoni Aduriz -considerado uno de los diez mejores del mundo- elaboró para la cena inaugural de Culinary Cinema en Martin-Gropius-Bau y para el brunch informativo de ese lunes en el Cinco, by Paco Pérez, en el hotel Das Stue. El director de la sección Culinary Cinema, Thomas Struck, me confesó en la exótica cena del Gropius Mirror Restaurant que la sabrosa nueva sección de la Berlinale nació precisamente en el Zinemaldi de San Sebastián, por la capacidad del País Vasco para la sorpresa culinaria a la mesa. "Ahí se nos ocurrió maridar cine y cocina. Porque la comida conecta a las personas. Con ella se hace negocios, se solucionan problemas, se hacen amigos...", enumeraba un simpático Struck. No en vano el lema del Culinary Cinema es 'Make food, not war'.



  "Los maestros de verdad son los que siempre tienen ganas de aprender, y los que van a sacar lo mejor de ti" - Andoni Aduriz


"Cuando estás en un estado de comodidad tienes que generarte incomodidad para conseguir algo mejor"

"Si tú estás en un entorno donde todos lo hacen bien, tú acabarás haciéndolo bien. Si son una banda de cabrones y bandarras, tú acabarás siéndolo" - Cocineros de Mugaritz, en Off Road



  Al dejarse impregnar por los olores y abstracciones de Campo a través, se comprende la filosofía del equipo del Mugaritz: "No hay una rutina, no hay normalidad". Así, el caserío de Errenteria acoge a creadores que inventan y se reinventan cada día. "Estamos siempre en crisis", describe una de las cocineras. "Este es un espacio que te propone que seas más poroso", explica el chef. "Los sueños primero hay que soñarlos. Mugaritz te ayuda a soñar", redondea.

  Y, mientras se oye las voces en off del creativo equipo, se va deshaciendo una cápsula gastronómica y dentro aparece una flor. "Mugaritz no es un sitio para todos los públicos", anuncia una cocinera: "La gente no se lleva una receta, se lleva una experiencia". "Nuestro deber es sufrir para que otros lo pasen bien", apostilla un colega. "¡Si este restaurante es un imposible! Un fallo del sistema, como proyecto. Pero todo parte de un sueño. Queríamos hacer cosas exóticas, diferentes. Teníamos ese sueño. Mi trabajo no es vender, es soñar", aclara Aduriz...





Brunch en el Das Stue, a cargo de Mugaritz. Para que los informadores demos fe del milagro.





  13.000 horas de llamas encendidas
3.150 horas al año seleccionando ingredientes

72.000 guantes de látex

250.000 platos servidos cada año





   "El silencio puede ayudar a mejorar y a respetar el trabajo de los demás", dice una voz en off femenina en la película. "Mugaritz es un sitio donde los sentidos están despiertos, pero están relajados", define. Son reflexiones que resultan pura filosofía, abstracción, como las impresionantes imágenes 'deconstruidas' del equipo de Pep Gatell. "Yo era un árbol que iba a dar peras; me han injertado Mugaritz y ahora estoy dando cerezas", narra un miembro del laureado restaurante. "Para mí, el mundo se divide en la gente que tiene sueños y la gente que se dedica a joder los sueños de los demás", sintetiza uno de los cocineros en Off Road.

  La excelencia por el "inconformismo", por "tratar de ser mejor cada día. Para trascender". "Estás haciendo una gimnasia mental constante", explica Leire. "Si emplatas sin corazón, eres un cocinero gris", valora Llorenç. "En la vida siempre hay un camino para hacer las cosas bien". Ellos creen que ninguno era "un crack", pero que en Mugaritz vieron algo que podía sacar lo mejor de ellos, y que lo lograron. "La autocrítica es fundamental. En el momento en que crees que eres el mejor, estás muerto", enumera el equipo.



"Si eres innovador, te enfrentas a la incertidumbre y a la incomprensión" 



Carátula de la película.





El verdor inevitable
Uno de los éxitos de Mugaritz, se valora en el documental, "es estar donde está". Y el Das Stue, enclavado en el amplio parque berlinés Tiergarten, muy cerquita de la Embajada española, marida bien con la filosofía de aislamiento del mundanal ruido. Uno de los espacios verdes más amplios de la capital alemana, cuenta con miles de animales y se sitúa en el corazón de la ciudad. Dicen que han visto zorros y hasta algún jabalí en Tiergarten; desde los ventanales del Das Stue se divisan aves corredoras y frondosos árboles. Ahí está el paraíso gastronómico Cinco, by Paco Pérez, y qué mejor lugar para que Basquetour y Andoni Aduriz hicieran de embajadores de la cultura vasca en un brunch inolvidable.

  La víspera, en el Gropius Mirror, la cena posterior al visionado del documental dirigido por Pep Gatell tenía otro nombre de impacto: "Taste, Dream, Think". Patata dulce al horno en lima rápida y trufa negra, para empezar. Hilos de cangrejo real con mucílago vegetal, macadamia y pimienta rosa. Bacalao cubierto con crema de piñones y pieles de kokotxas fritas. Ventresca de atún, remolacha y rábano picante. Finalmente, un pastel de whisky. ¡Sin palabras!

  La periodista especializada en temas de estilo Madeleine Jakits preguntó con interés a Aduriz y a Gatell sobre su forma de trabajar. "La gente piensa que nuestra tarea es cocinar, pero la verdad es que nosotros 'cocinamos' a los clientes, o al menos su forma de pensar".



Aduriz (izquierda) y Pep Gatell son entrevistados en el Gropius Mirror Restaurant berlinés.




  "Mugaritz es el instante breve anterior a besar a la chica que amas" - Un cocinero




 
  "Yo empecé con un pañuelo lleno de mocos en el bolsillo", explicaba Aduriz para expresar que su sueño se hizo realidad peldaño a peldaño. Pero -de ahí el título de la película- "alejarse del sendero te permite más creatividad, aunque es más doloroso". Porque asume que "los fallos se dan siempre, y además los fallos son interesantes". Gatell reconocía que Andoni "es un tío muy sugerente, y me engañó para hacer el documental", cuando el cineasta catalán fue a comer a Mugaritz. Ambos fueron aclamados en el restaurante de la Berlinale.

  Lo cierto es que el resultado del documental es impecable. Y ha logrado captar que "este es un proyecto más grande que todos nosotros", y que hay quien hasta llora al comer en Mugaritz, pero "por las sensaciones que se despiertan. No tiene que estar rico, tiene que tener sentido". Un Aduriz con cosas de genio -a veces despistado, rotundo en sus afirmaciones- se mostró campechano ante las preguntas de la cena y de la presentación del lunes en el Das Stue.




"A veces estamos peligrosamente a gusto en Mugaritz"

"Hay algo bipolar: Lo que más me gusta de Mugaritz es también lo que más odio"



 
La pelota vasca, como su gastronomía, un emblema a promover en Berlín. Y qué mejor embajador que Aduriz.

 

  Conscientes del reconocimiento de los alemanes hacia la cocina vasca, el organismo del Departamento de Industria del Gobierno vasco Basquetour organizó el brunch del Cinco, en el que el hilo conductor fue el cocinero guipuzcoano y el documental que plasma su obra. La presentación fue realizada en alemán, y en ella se enumeró los principales atractivos de Euskal Herria. "¿Cómo se puede vivir sin conocer el País Vasco?", chinchó Aduriz en un discurso locuaz y entusiasta. Se ve que la pasión le puede...

  El euskera y la pelota vasca. El Museo Guggenheim y la Catedral de Santa María, conocidos internacionalmente. El sello de Norman Foster en el metro de Bilbao y el de Gehry y Calatrava. Gasteiz, capital Verde e inspiración para Follet y nido para Mercedes Benz. La Reserva de Urdaibai, Gernika y San Juan de Gaztelugatxe; el Museo Balenciaga, el Puente de Bizkaia, La Rioja Alavesa. El flysch de Zumaia... Los Tolosa Samstags (mercados del sábado) y el Idiazabal Käse, enumeró María Sarricolea, directora de la SPRI en Alemania. Y la mamia de esas ovejas "que llevan 20.000 años entre nosotros", apuntó Aduriz, quien estima que "aunque los vascos somos en principio serios, y no se sabe muy bien qué pensamos, si te haces amigo de uno nunca te falla". Lo cual, me contó, "me hace sentir un poco en casa en Alemania", por el carácter de los germanos, además de su gusto por la calidad.



María Sarricolea (SPRI), Andoni Aduriz y Nina Wessely presentan los atractivos del País Vasco en el Das Stue berlinés.


 
  El Embajador español en Berlín, Juan Pablo García-Berdoy y Cerezo, bromeó ante el ahínco de Aduriz en atraer visitantes a su tierra natal: "De momento, el embajador soy yo", sonreía. Iker Urcelay, responsable de Basquetour, recordó que el Turismo comporta el 5,9% del PIB vasco, tal y como han subrayado en la gran feria sectorial ITB, en la capital alemana.

  "En Euskadi todo se celebra en torno a una mesa. Comemos en los funerales, incluso en los divorcios. Es una cultura que todo lo celebra comiendo. La comida no es sólo comida: es parte de nuestra identidad", enfatizó Aduriz, mientras los allí presentes degustábamos néctares de dioses. "Es una contradicción: somos fríos en principio, pero la comida es un acto social constante. El pintxo es el mayor ejemplo de esto: un pretexto para tomar algo en compañía". En un mundo global, añadió un Aduriz con ganas de abrir puertas y ventanas, "las cosas auténticas son valoradas. Confieren identidad".

  Más que clientes, Aduriz hablaba de "cómplices. Lo más importante es que nos visiten. La vida es corta y no hay tiempo que perder. Somos una de las culturas más antiguas de Europa". Y los invitados nos perdíamos entre pimientos autóctonos, huevo, anchoas con bonito y cebolla, Idiazabal y mamia... ¿Cómo no creerle?




Agentes turísticos y periodistas, en la presentación de los atractivos del País Vasco en el Cinco by Paco Pérez.




  Aduriz, amigo de la introspección y la reflexión, valora mucho ese entorno proclive al debate y las conversaciones tan alemán. Recordó que él suele ser implacable, porque quiere que Mugaritz sea un restaurante recordado históricamente. Incluso se ha aventurado a abrir otro en Abu Dabi. "Que no se quede nadie indiferente. Pisamos terrenos complicados, no me importa que se enfaden conmigo", arriesga.

  Los cocineros vascos audaces siguen surcando mares y conquistando tierras cosmopolitas. Como Eder Montero en Nueva York o Ager Uriguen y Jonan Lekue en Berlín. Tengo la suerte de haber podido probar algunos de sus manjares y conocido sus entresijos. Precisamente publiqué sobre los maridajes vasco-berlineses cuando Aduriz abrió, con todos los merecidos honores, la 66ª edición de la Berlinale.

  Y es que ya lo anunció Wilhelm von Humboldt tras uno de sus viajes. Desde entonces, los alemanes sienten una profunda curiosidad por ese pueblo de idioma diferente a todo, con una gastronomía excelente, con parajes dignos de conocer...




Una flor, unos condimentos, un brainstorming... y se prueba el resultado. Está bueno. Se puede comer una flor. Fundido en negro, The End





"Somos un modelo de éxito: en hacer lo que deseamos"
"No vamos a dejar de soñar nunca" - Mugaritz








Para más información: Reportaje sobre la apertura de Andoni Aduriz de Kulinarisches Kino en la 66ª Berlinale (Grupo Noticias, 2016)
Reportaje sobre cocina vasca que marida con aires berlineses.   Deconstrucción y multiculturalidad (Grupo Noticias, 2016)
El euskera y lo vasco en Berlín. Cine en euskera y alemán (Grupo Noticias)
Entre lo vasco y lo alemán: de Humboldt a las korrikas en Berlín y Frankfurt (Deia, 2014)
Reportaje sobre cocina vasca laureada en Nueva York (Deia, 2011)
Recorrido por parques, jardines, palacios y lagos de Berlín y Potsdam (revista ON, 2016, págs 28-33)
Reportajes sobre la Berlinale, declaraciones de su director, entrevista a Isabel Coixet en la apertura de la 65ª edición, programas de radio desde Berlín 
Sabores internacionales en el Berlín multicultural
Reportajes y conexiones en los 25 años de la Caída del Muro 
Más reportajes sobre gastronomía internacional (Polonia, Croacia, Irlanda, Noruega, Israel...)
Restaurante Mugaritz
La Fura dels Baus
Basquetour
Berlinale Film Festival

domingo, 11 de junio de 2017

ANOCHECER EN JUNIO


  Texto y fotos: Cristina M. Sacristán


En junio, el día se resiste a ir a dormir. En la imagen, la Ría de Bilbao, con el monte Serantes al fondo.




  El día se alarga, se estira, jugando con las nubes para no darse por vencido.

  Les hace flotar; sopla sin resignación, con fortaleza, con rebeldía adolescente.

  Escondiéndose tras las torres y chimeneas, y los tejados, para que el manto de estrellas no logre ocultarlo.

  Correteando entre los grises, tiñéndolos de rojos y rosas jirones.


  En realidad, volverá pronto, temprano en la mañana, con la arrogancia propia de su edad.

  Con la fuerza que la primavera regala a la luz.

  Con seguridad en sí mismo, juguetón...

  Pero a esta hora se resiste, y le da por pintar nuevos paisajes, cada día uno distinto. Con su infinita paleta de colores. Y, cuando la noche llegue por fin, cuando su tibio abrazo sea inevitable, el día le dará un dulce beso de amor.
 



El día se resiste a irse, enredándose con su paleta de colores entre las nubes y los tejados...



  Porque, en realidad, todo esto es un juego.

  El de dos amantes hechizados por la primavera