sábado, 4 de mayo de 2013

TE REGALO MI MÚSICA


 Qué alegría da estrenar mi blog con un tema de los que me gustan: cultural, humano y de acordes viajeros... La Orkestra 207 nació hace cuatro años con vocación altruista: llevar a las residencias, centros de acogida, Organizaciones humanitarias, etc. los conciertos a los que esas personas no pueden acudir. Mañana domingo desarrollarán una flash mob con la DYA, en Bilbao. Que suene la música...



  Texto: Cristina M. Sacristán
  Fotos: José Mª López y Enrique Moreno Esquibel




La orquesta, en uno de sus conciertos, en La Misericordia (Bilbao).


   La Orkestra 207 está ensayando en las antiguas escuelas de Solokoetxe. Es uno de esos días del comienzo de la primavera en que el invierno vuelve a traición, con agua-nieve, pero los músicos sonríen de buena gana. "Desentrenados tras las vacaciones de Semana Santa", se excusan, juguetean al interpretar el pizzicato de Leroy Anderson, evocando la caída de los juguetes infantiles. El cello se desliza por la cuerda, como un quejido mimoso, y la percusión entra en juego. En la creación de Anderson, cuenta la directora, Ana Ispizua, los niños disfrutan. Y esta formación lo transmite.

   Y es que Orkestra 207 nació con la vocación de acercar los conciertos a quienes no se pueden acercar a ellos. Así, vienen 'regalando' sus interpretaciones a residencias, los afectados de esclerosis múltiple, Proyecto Hombre... Mañana desarrollarán todo un original despliegue, una flash mob en la sede de la DYA en Bilbao (calle Egaña), con alguna sorpresa incluida... Hace una semana estuvieron de grabaciones, para poder llamar la atención en este evento multimedia, en el que pretenden recoger firmas para apoyar a esta veterana agrupación de ayuda en carretera, tras la decisión del Gobierno vasco de sacar a concurso las ambulancias, y otorgarle su control a una empresa de otra comunidad autónoma.



En realidad, el germen de la actual orquesta vino de una vocación "con tinte social", describe hoy el responsable de conciertos y violinista Juantxo Alfaro. Y, así, una docena de músicos, en su mayoría aficionados, conformaron este grupo "con un fin social declarado, sin ánimo de lucro, como se especifica en los estatutos", además de "una parte musical amateur", cuentan con "ilusión" Alfaro e Ispizua. "Nos apetecía algo independiente", apuntan.
Y, "en poco tiempo", fueron llegando más músicos, pasando de contar con 15, a 20... y así hasta 50. Al principio, sólo cuerdas, y ahora también vientos. Ana admite que para ella viene siendo un "reto diferente" empastar la orquesta, pero que "el fin es disfrutar juntos y llevar lo que hacemos a los demás". La también profesora de la Escuela Bilbao Musika nunca había tenido que abarcar tantos intérpretes a un tiempo, y ahora está sumergida en esta tarea, que desarrollan con un "carácter muy abierto".
  
   En este sentido, algunos de los instrumentistas participan también en coros u otras actividades musicales, aunque en su mayoría no se dedican a este arte, y confluyen en esta formación amateur, constituida en el Gobierno vasco pero emergente en la Escuela de Música bilbaina. Altruistas y sonrientes, saben disfrutar y con "unos eurillos" de vez en cuando hacen comidas o cenas en txokos. En realidad, estos artistas anónimos pagan sus cuotas y no obtienen nada a cambio por sus actuaciones: sólo la satisfacción de propagar alegría, envuelta en un papel de regalo con dibujos de pentagramas...




   En el caso de la violinista Itziar Bizkarralegorra, durante largos años propietaria del comercio centenario Otazua, actualmente se ha volcado en su pasión musical, y también toca el violín en la Orquesta de Cámara de Bilbao. Como se apunta "a un bombardeo" y "lo que me gusta es tocar", se sintió atraída por este grupo amateur y altruista. Y, para marcarse un reto, se compró una viola, instrumento con el que participa en la Orkestra 207. Por su parte, el fotógrafo bilbaino Enrique Moreno acudió a Bilbao Musika con una trompeta que le regaló su pareja. Para él fue costoso, ya que partió de cero, aunque le gustaban los metales. Fue ahí donde se fraguó la idea de crear esta inusual orquesta, al menos en el Sur de Europa. "Para mí es difícil adaptarme por mi trabajo, pero la música da muchas satisfacciones", señala hoy Enrique.

    En 2010 empezaron los primeros conciertos "dirigidos a un fin social": primero, a alguna residencia; más tarde, en el 25 aniversario de la Fundación Proyecto Hombre de Gordexola... "No cobramos. A veces algún ayuntamiento nos paga un lunch o si es metálico lo transferimos a una ONG". Y subrayan: "Nuestro fin es social. Lo tenemos claro. No cobramos".

   Y su firmeza les va llevando a un boca-oído in crescendo: cada vez más requeridos por las residencias -"somos habituales"-, ofrecieron numerosos conciertos la pasada Navidad en torno a los mayores. "Nuestro fin es hacerles felices", confirman, y para ello acercan un tipo de música "diferente, variada, con piezas no muy largas, que gustan", describe la directora. Su filosofía, dicen, es mantener a largo plazo su colaboración con organizaciones humanitarias, tal y como realizaron un concierto, anexo a un mercadillo solidario, para la Asociación Verapaz, de cara a un proyecto en Centroamérica. Eso también crecerá, y volverán a tocar para ellos en Vitoria-Gasteiz y Bilbao. De la misma forma obraron en relación al X Aniversario de la Asociación Amiarte, de creación interdisciplinar, y por los afectados por la Esclerosis Múltiple. La Asociación Belenística de Bizkaia (País Vasco) es otro de sus públicos 'amigos'...



Grabando el videoclip para el evento de mañana, en La Galera (Bilbao).


    Los instrumentistas van organizando sus repertorios y actuaciones en función "de quién está ocupado o no", cuentan con un pequeño luthier para las reparaciones, Juantxo es el que bucea por internet, Txema y Enrique hacen las fotos... Una gran familia bien avenida, que cada vez es mejor recibida en muchas casas. Así, por ejemplo, cuentan con la colaboración de dos sopranos, un grupo de danza, alguna flauta barroca, guitarras clásicas, un acordeón... Procuran no preparar repertorios muy "áridos, para iniciados y no iniciados", con obras cortas, "para distraerles, animarles. Que sientan una novedad", califican sus artífices, quienes idean un evento interactivo, mañana, "a mediodía, a la hora del aperitivo", en la sede de la DYA en la calle Egaña...

     Pasas unas horas con ellos y notas su 'buena onda'. También barajan algún concierto didáctico, pues "una cosa te lleva a la otra". Pero su "enfoque humano" les lleva a asegurar que sus públicos "nos dan la oportunidad de tocar para ellos". Tan sencillo y tan trascendente a la vez. Regalos de acordes, sin esperar nada a cambio. Una lección humana en tiempos insolidarios...




El humor no falta en Orkestra 207.



Para más información: www.orkestra207.com
Reportaje: Melodías de colores (2010)
Revista Scherzo: www.scherzo.es


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