domingo, 27 de octubre de 2013

BERLÍN: CREATIVIDAD POR TODOS LOS POROS (y II)



Hace unos días, empezamos un recorrido por la vida creativa que genera Berlín. Seguimos caminando entre bellos edificios y fábricas abandonadas, entre grandes vestigios históricos y graffitis callejeros... Viva y silenciosa a la vez, Berlín lleva décadas abriendo los brazos a quienes quieren compartir sus musas e ideas


Texto: Cristina M. Sacristán



Fausto Grossi (dcha., de negro), en una de las performances del pasado Festival Cut, en la East Side Gallery.
 
 
  Andoni Iturbe, viajero periodista y profesor de Comunicación Audiovisual, se quedó boquiabierto al regresar hace unos años a Berlín, donde había estudiado con ayuda de becas Erasmus. Inquieto, concienzudo y muy inteligente, el hoy crítico de cine encajó en esta ciudad de mil prismas, donde se vierten tantas ideas, culta, en la que se mueve la vanguardia artística... Su antigua calle, Rigaer Strasse, había dejado atrás "los perros callejeros y los litros baratos, punks y refugiados turcos", para dar paso a "un espacio de confort globalizado: cafeterías con brío, ventanales, casas más ostentosas...". Y es que Berlín, como recuerda la fotógrafa e historiadora Erika Ede, se reinventa constantemente, y busca su definición tras resurgir de las embestidas de la segunda Gran Guerra y el aislamiento que produjo el Muro.

  A Berlín llegó en 2001 el historiador del Arte Stefano Gualdi, procedente "de la apacible Emilia Romagna a la efervescente capital cultural europea", con la ilusión de poner una galería de arte. Él ya había trabajado en "la crítica y curaduría, festivales y periodismo cultural". Y en 2006 fue más allá, en un sueño cumplido, el de "enlazar la creatividad, el turismo y el lifestyle", en la agencia especializada en turismo cultural GoArt!, junto a Miriam Bers. "Hoy uno de los mas establecidos referentes en Berlín para turistas de todo el mundo", la define. Stefano, que habla italiano, alemán, inglés y castellano, también aprendió francés para enriquecerse, y eso lo agradecemos periodistas, particulares y grupos cuando nos guía por la ciudad de Brandenburg Tor. Eso le permite, como sucede en Visit Berlin, "profundizar a diario en la dinámica y el desarrollo de esta ciudad única". Por su parte, Belén Glz. Dorao, laureada y políglota empresaria que creó la gaditana Torre Tavira, es muy amiga de la cultura alemana, de su capacidad organizativa y su eficacia. Berlín le encanta, y se siente muy cómoda en esta urbe tan diversa.

  El barcelonés Eduard Martín se ha pasado toda su vida especializándose en natación, aquagym, pilates y otras ramas de la Educación Física que podían complementarse. Al darse cuenta de que "con los cambios físicos pasaban más cosas", en Barcelona estudió Danza Movimiento Terapia, centrándose en "aspectos no verbales". Pero después decidió dar otro salto y probar a desarrollar sus proyectos en Berlín. El perseverante y agudo Eduard lo está logrando, y tras cinco años en la metrópoli alemana, ha conseguido alcanzar un nivel interesante de alemán, tener clientes como terapeuta privado y trabajar en una clínica psiquiátrica donde poder dar rienda suelta "a la creatividad, en las clases de DMT". Ahora estudia la posibilidad de abrir una consulta con colegas y fisioterapeutas alemanas. Sin duda, Eduard es uno de esos ejemplos de emprendedor audaz, curioso y abierto a combinar métodos evolutivos. Así que casa bien con Berlín, donde la creatividad "se desborda en todos los ámbitos, y hay muchas maneras de vivir". Las visiones españolas serían "más estáticas", confirma.



Detritus Aramburu, junto al Muro en 1986.




  Berlín ha sido históricamente un imán para los creativos. Los Humboldt hallaron aquí el caldo de cultivo idóneo para estudiar, escribir y, desde luego, viajar. Hoy podemos disfrutar en la ciudad de centros académicos homónimos, de alto nivel, inspirados por ellos. Federico el Grande se sentía muy atraído por diferentes disciplinas artísticas y, a pesar de sus ansias conquistadoras, fue amigo de Voltaire, componía, tocaba la flauta... Wagner y otros grandes compositores germanos pasaron ineludiblemente por aquí para intercambiar ideas y estrenar composiciones. Incluso Andrés Isasi, compositor vizcaíno, se sintió muy feliz en la musical Alemania, y fue en Berlín donde se desarrolló como gran autor postwagneriano. Vivió en la legendaria zona de Charlottenburg y llegó a convertirse en discípulo predilecto de Engelbert Humperdinck, heredero directo de Wagner. En el mismo país en el que estudió el veterano pintor Iñaki García-Ergüin y donde está desarrollándose hoy como soprano Naroa Intxausti.

  Los años 80 fueron muy especiales en Berlín, pues empezó a larvarse una eclosión de creativos. Los irreductibles Depeche Mode sonaban como uno de los iconos musicales electrónicos de la época. Del grupo bilbaíno de Álex de la Iglesia, los artistas Detritus Aramburu y Amaia Atorrasagasti disfrutaron enormemente de la vida okupa y artística allá por 1986. Detritus cuenta hoy cómo se cosió la palabra Automarginación en un rebelde abrigo (el que lleva puesto en la foto superior). Sobre esa época tan artística, libre y original ya escribí un reportaje en el diario Deia, hace tres años. Detritus ha vivido en Madrid y País Vasco, y está exponiendo mucho actualmente. La ultracreativa Amaia se especializó como arteterapeuta, pero lo mismo le pone ruedas a una bañera que hace una lámpara con material reciclado. Imaginación al poder...



Víctor Landeta remata uno de sus rostros de mujeres, spray en mano, en su estudio en una ex oficina de correos de la RDA.


  Ya que recientemente cerró Tacheles -donde, en sus buenos tiempos, las exposiciones borboteaban-, Víctor Landeta me cita cerca de donde el Muro marcaba la zona RDA. Desde la azotea del antiguo edificio de Correos donde ahora trabajan él y un puñado de artistas, se divisa un paisaje de edificios abandonados. Todo es un contraste, pues cerca hay una hermosa iglesia, y un parque donde antes se alzaba el Schandmauer. Es lo que tiene Berlín. En la entrada de este espacio para la creación, Obama y Kennedy están retratados. Por allí se pasea con unos globos atados a las rastas uno de los artistas. En el hall, zona de exposiciones, un fresco del oriundo Max.

  Subimos unas escaleras polvorientas hasta acceder al habitáculo de Víctor, donde se despliegan penetrantes rostros de mujeres indígenas. Acaba de realizarlos, en técnica mixta; en la Art Week pintó un graffiti en vivo y sigue muy productivo, pues en octubre ha pintado a Mandela en uno de los restos de muro de Teltow, y ahora ha iniciado un rostro de Einstein en Checkpoint Charlie. Son ya cinco años en Berlín, y le ve pros y contras. Le parece "muy estimulante", pero a la vez "muy competitiva". Con "mucha energía creativa para cineastas, pintores..."  aunque "no para vender aquí". "Sexy pero pobre, vive del turismo", señala, y le preocupa que la integración no es tan sencilla como algunos cuentan. Probablemente su mirada dulce y su búsqueda de señalar las cojeras de este mundo buscaban una población más cálida...
 


Enrique del Val, alias Misha Piratenburger, dibuja una de las esculturas del Pergamon Museum, en Museumsinsel.
 

  Después de haber disfrutado de un Erasmus en Atenas y de una Séneca en Valencia, Enrique del Val, alias Misha Piratenburger, probó a vivir en Sidney, de donde era su pareja. Más allá de su gusto por el rugby, la ciudad australiana no le llenó tanto como Berlín, donde paró por primera vez en el invierno de 2002. "Básicamente vi que tenía los huecos de posibilidad, la intensidad y la vibra que le faltaban a Sidney", comenta. Tras el flechazo inicial, ahora se plantea la estancia a largo plazo, "comprometido y a la vez abierto a lo que la vida en Berlín tiene que ofrecer, y a ofrecer mi don en este lugar", describe.

  Su práctica artística, observa, "se alimenta del compartir y el celebrar, de lo crudo y de lo tierno... y hasta ahora encuentro en Berlín el cultivo de inspiración para sacarla adelante. ¿Has visto el Berliner Dom en un día frío y nublado? Terrible". Además, "me dejo inspirar por la vibra Berlinesa, ese punto justo entre la mugre y lo profiláctico, el ambiente de tolerancia que aún se respira, en dirección antagónica a la oficialista internacional", subraya.

  Conoce a Ramón Quanta y a Ignacio Uriarte, pero ante todo se declara brother de Víctor Landeta. Al igual que Víctor cree que "Berlín es una ciudad muuuuuy lenta para desarrollar cualquier cosa. Tiene que darse una criba natural entre la gente que viene de paso, los que vienen con ganas y se piran al de dos años y la gente que se plantea desarrollar algo a largo plazo", pero entiende que si te apoyan es en firme, algo que no le quedaba claro en Sidney. Él no se ve consolidado aún, pero a este dibujante incansable no le cuesta apretarse el cinturón y comer porridge si hace falta para seguir caminando hacia sus objetivos. Estas semanas se encuentra en Laponia, en un proyecto conjunto con la artista local Raisa Raekalio. Pero pronto regresará para desarrollar su primer show en Friedrichshain, "con ganas".



Ignacio Uriarte, trabajando en su estudio berlinés.
 

  Los padres de Ignacio Uriarte son originales de Urbizu y Peralta, pero emigraron a Alemania en los años 60, como tantas otras familias. Él se crió principalmente en Berlín, aunque también ha vivido en México, cerca de Düsseldorf y en Barcelona. Es crítico con "la obsesión (barcelonesa) por la prohibición: beber, aparcar las bicis..." y cree que "aquí la escena del arte es mucho más rica. Este es un centro internacional, una escena muy inclusiva en la que no hay jerarquías e importa poco de dónde vengas. El lenguaje es más universal", señala. Además, habría un empeño educacional por que el individuo "sea autónomo, crítico y muy humanista", lo que allana el acceso a una cultura abierta.

  Nacho admite que "el 90% de los artistas que están aquí no viven a full time del arte". Tampoco le parece lógico que algunos quieran empezar en Berlín de cero. Él, desde hace más de siete años, sí estaría consolidado. En su actitud educada y cercana no se le nota engreído, en la línea de la mayoría de los berlineses. "Hay una gran calidad humana y una alta profesionalidad, mucha inspiración y una situación de competencia más real. Sin jerarquías pero muy abierta al intercambio". A diferencia de otros artistas relacionados con Berlín, Ignacio subraya que "aquí sí se vende. Vienen a comprar de todo el mundo. Es una ciudad sin dinero, pero se produce para la industria cultural. La infraestructura es muy sólida". Él trabaja para una galería islandesa, una alemana, otra italiana, otra española... y lo mismo participa en una colectiva en Hawai, en Eslovenia o en Suiza. No hay más que ver su web para denotar su claridad y orden tan germánicos: no hay vericuetos indescifrables...

 


Ana García-Pineda, ante algunos de sus dibujos. Es una artista concienzuda, que sabe avanzar peldaño a peldaño.
 

  No demasiado lejos de Alexanderplatz vive Ana García-Pineda. La artista de origen barcelonés estudió también en Londres -junto con la polifacética artista y curadora vizcaína Haizea Barcenilla-, pero Berlín la atrapó para siempre y regresó, con esa convicción que tienen sus amigos Uriarte y Ramón Louro de que "la libertad es mayor" en la capital alemana, lejos de "la escena viciada en España". "Berlín es muy estimulante aunque no es cómoda, sino dura. Pero resulta un motor para la música, la poesía... Es un nido de talento", describe la tenaz y meticulosa autora, quien se afana en perfeccionar unos dibujos. Paso a paso y sin querer comerse el mundo de un solo bocado. Aunque va dejando su huella, como lo demuestra la publicación de sus Pájaros tartamudos llenando la portada de El Cultural (El Mundo) del pasado viernes 18. "Como artista, me interesa cómo se ve mi trabajo aquí. Aunque competitivo, es un buen lugar para crecer", valora.

  Ana comparte piso con un músico y otros creativos de diversas procedencias, y en ese buen caldo de cultivo trabaja con sus dibujos. Es muy alegórica, y por ejemplo cuestiona "¿qué es el color carne?", y en función de eso emula panties multirraciales. Con reminiscencias de Leonardo, tiene auténticos estudios anatómicos. Minidibujos. Evocaciones de motivos de antiguas civilizaciones como la egipcia o la griega... A ella le gusta la sinceridad de sus amigos alemanes, el que sean puntuales, pragmáticos y receptivos; que en un grupo de seis se hable en inglés porque el sexto no habla su idioma; el "empirismo extremo" que lleva "a poner en duda lo aprendido"... "Aquí el reciclaje es muy importante. Incluso en los graffitis: muchas veces pintan sobre pintadas. Y, por ejemplo, en Londres la moda se basa en la imagen, mientras, por ejemplo, una chica alemana lo que quiere es abrigarse. Dicen que no existe el frío, sino la ropa inadecuada", cuenta. "Berlín aprovecha cualquier oportunidad para el caos", señala, y concluye que "me quedaré aquí mientras un día parezca tres", con la ilusión de los 31 años pero la madurez de quien ha vivido tanto en lugares tan enriquecedores.

 


Moncho Louro, ante la acción expuesta en Sparkasse. Él trabaja más la pintura.
 

  Nos acercamos a Potsdammerstrasse a ver la exposición Suspensión, en la que tiene obra Ramón Louro (http://ramonlouro.hotglue.me/). Moncho es también de origen barcelonés, pero ha encontrado en Berlín su sitio. Hasta el punto de que hasta se ha emparejado aquí, concretamente con un bailarín contemporáneo de origen venezolano, que hace performances de calidad con Sasha Waltz and guests y tiene un discurso muy lúcido. Todo parece posible en esta ciudad esponja, intelectual y 'cosmo', en la que tomamos una cerveza en un interesante pub donde está permitido fumar. Como en Ámsterdam.

  Ramón viene de la pintura, sobre todo, y en estas fotografías -una stop motion- ha jugado con una sábana en una metáfora del lienzo en blanco. Y en medio de un paisaje verde, tan alemán... "Berlín te da espacio y tiempo. Y serenidad, feed-back... Sus precios aún son asequibles y su sistema social facilita las cosas a la mujer, al embarazo, a los discapacitados...". Ramón dejó algo aparcada la figuración de la que había vivido hasta llegar a esta ciudad, y a partir de ahora está probando nuevas fórmulas. Muy animado por el panorama artístico berlinés, está trabajando con artist doc.

  Al día siguiente, Stefanie me muestra una exposición de cuadros también con evocaciones a la Naturaleza, en su galería de arte en Auguststrasse. Ese entorno que tanto cuidan los alemanes, asiente. Y sí, la muestra produce paz. Al salir, al fondo se ve, omnipresente, la torre de televisión de Alexanderplatz. Justamente acaba de llegar de Nueva York Ernesto Estrella, un escritor que participó en la antología El Tejedor... (pronto informaré mejor sobre este tipo de escritura en la Gran Manzana). Raúl Oliver experimenta con su cocina del siglo XXI cerca, en Kreuzberg. Gorka Eizagirre, Nadia Barkate, Stéphane Querrec, Paloma Polo, Ibon Aramberri... todas ellas son personas despiertas, emprendedoras, inquietas, y este perfil de metrópolis les abren los brazos. Sólo unos días en la inmensa urbe alemana activan las neuronas al 200%, pues, como dice García-Pineda, todo es intenso, complejo, interesante, nuevo... Los trayectos son largos, por sus dimensiones, pero los destinos, estimulantes. Al abandonar Berlín, las musas extienden sus pañuelos blancos al viento...

 

Una de las imágenes que nos salen al encuentro en la East Side Gallery, el viejo Muro que ha inspirado a tantos artistas.

 

Primera parte de este reportaje, el 20 de octubre, en El Tintero
Reportaje Artistas vascos en Berlín  (Deia, viernes 18)
Definiendo Berlín...
El sábado 2 de noviembre, amplio recorrido por la Ruta de las Partituras en la revista ON
Reportajes sobre la Ruta de las Partituras y el Año Wagner en El Tintero
Pronto, una galería fotográfica sobre Berlín en el blog anexo
 


2 comentarios:

  1. Y me lo vuelvo a encontrar,

    esa foto de Detrus la saqué mísmamente yo cari...



    ni éramos felices ni comíamos perdices perooooooooo;
    -qué! nos quiten lo bailao¿?
    ¿Te quedas en el imperio?

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  2. Hallo, Amaia!
    Sí, ¡está firmada! Sólo tienes que pasar el ratón sobre la foto... Siempre firmo las fotos a sus autores ;-)

    Y compra hoy, lunes, Deia. ¡Aparecéis de nuevo en el reportaje de David Hornback y sus rostros berlineses de entonces! Está en Bilbao la Vieja, otro nido de artistas...

    Guten Montag

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