domingo, 5 de enero de 2014

TRAS LOS PASOS DE SZYMBORSKA Y CONRAD



Hace unos días paseábamos la lírica Cracovia en época navideña. Seguimos la ruta de la nueva Ciudad de la Literatura, tras las huellas de los importantes literatos y artistas que han ido haciendo de la ex capital de Polonia un lugar excepcional para el desarrollo y divulgación de las letras



Texto y fotos: Cristina M. Sacristán



Anna lee a Szymborska en uno de los cafés bohemios cracovianos, donde las charlas tienen lugar a la luz de las velas.


  Wisława Szymborska recitaba poemas de Tutaj (Aquí), con el célebre jazzista Tomasz Stanko a la trompeta. Corría enero de 2009 y el escenario era el de la Krakow Opera. Este "gran festín para los amantes de la poesía y de la música" se tradujo en el libro Here (Znak), que conseguí en mi anterior viaje a Polonia, en la librería Kopernik, junto a la Universidad de Wrocław. Llevaba todo el recorrido por las principales ciudades polacas queriendo adquirir un poemario en polaco y en inglés, y este encantador librito, brillante y sabio, con su cd incorporado, ha vuelto a atravesar hace semanas la patria de Chopin y de Szymborska, tras ser designada Cracovia Ciudad de la Literatura por la UNESCO. Como una inspiración, como un referente. Como un amuleto.

  No hacen falta demasiados estímulos para sentirse inspirados en Polonia, en sus bonitas plazas centrales, la mayoría restauradas; en sus restaurantes con flores secas y velas, llenos de detalles; con su gente dulce... Remueve el alma esta nación dolorida y renacida a la vez, siempre tan lírica y educada, y si ya nos adentramos por la senda de los intelectuales por la hermosa Cracovia, adornada por el invierno y la Navidad, el placer es muy grande.

  Tengo la suerte de charlar con Urszula Chwalba, programadora de los Festivales de Cracovia, y de tener de guía a Anna Migo-Foryaciarz por los rincones más literarios de Cracovia. Tras tres años como candidata, la ex capital polaca entró hace dos meses en la red de Ciudades Literarias, de la mano de su ciudad hermana, Edimburgo. Es la primera eslava galardonada con este título, aventajando incluso a Praga y San Petersburgo. Cuando fue designada por la UNESCO, periódicos de gran tirada internacional informaron sobre ello con fruición: "Cracovia vive y respira literatura. Ninguna otra ciudad podría estar tan eminentemente cualificada para el título de la Unesco", estimaba The Guardian el 14 de noviembre.



Szymborska posa junto al propietario del restaurante Pod Baranem, Jan Baran, en el casco histórico de Cracovia.




  "La literatura es nuestro capital esencial", afirmaba Urszula en diciembre, en la Krakow Festival Office. A unos cinco minutos andando llegamos al cementerio donde reposa el padre de Joseph Conrad, Apollo Korzeñowski, y no muy lejos, la propia Szymborska. Ya es de noche, pues oscurece sobre las 4 p.m. en invierno. Chwalba y Anna me recuerdan que la Universidad cracoviana es la más antigua de Polonia (1364) y la segunda de Europa, tras la de Praga. En su Collegium Maius estudió el gran astrónomo Nicolás Copérnico (nacido en Torun), y su Colegium Novum, del siglo XIX, se despliega elegantemente a nuestro paso hacia la Colina de Wawel.

  Hay muchos elementos culturales y literarios para que esta designación esté más que justificada. En el país hay un gran número de Premios Nobel, desde Wałesa, pasando por Marie S. Curie hasta Szymborska, y además es cuna de Chopin, Copérnico, Schopenhauer, Heweliusz, Wojtyła y Gunter Grass, pero más allá cuenta sólo en Literatura con cuatro galardonados con el Nobel: Czeslaw Milosz y Szymborska, por sus poesías; Henryk Sienkiewicz, autor de Quo Vadis, y Wladyslaw Reymont (Los campesinos). Cracovia es sede del Instituto del Libro, de fundaciones literarias y grandes editoriales y bibliotecas, y organiza el Conrad Festival, el Milosz Festival, la Feria del Libro... En la ex capital polaca (lo fue hasta el siglo XVI) se presta alrededor de 3 millones de libros en las bibliotecas, si bien los cracovianos son también aficionados al e-book.



La Universidad de Cracovia es la más antigua del país y la segunda de Europa.




  Anna pone mucho afán en recorrer los pasos de los autores, incluso con la temprana oscuridad. "Cracovia es la capital de la Cultura polaca", subraya, a pesar de la evidencia. Precisamente este 2013 estaban celebrando los 500 años de la primera edición de un libro polaco, El paraíso del alma, de Biernat de Lublin. Y es un hecho que la ciudad más turística de Polonia, que ya era Patrimonio de la Humanidad desde 1978, atrae a millones de visitantes al año. La directora de Turismo de Polonia en Madrid, Agata Witoslawska, es prudente con el dato: "Creemos que la cifra no aumentará exageradamente, pero sí que la designación ayudará a que vengan más personas interesadas en la Cultura", comenta.

  "Ciertamente, nuestros festivales y actividades literarias son apreciados y divulgados internacionalmente", apunta Urszula. "Cada año tenemos visitantes del extranjero, público que regularmente está interesado en ver de cerca a los autores contemporáneos que vienen a Cracovia". La organizadora señala que "Cracovia es uno de los centros editoriales más grandes e importantes de Polonia, con dos grandes casas (Znak y Wydawnictwo Literackie). Y el Instituto del Libro es una institución cultural nacional que promueve la lectura en Polonia y trata de difundir la literatura polaca fuera".


  Así, la Krakow Festival Office está desarrollando una Estrategia del Desarrollo Literario de Cracovia, coordinada por Robert Piaskowski, director de la KFO. Además de sus dos grandes festivales literarios, la ciudad se caracteriza por sus lecturas para niños, convenciones para aficionados a las novelas de fantasía y crimen, revisiones de literatura independiente y joven, y de novela gráfica reciente; tours y competiciones de poesía; programas de intercambio de libros populares; eventos literarios en espacios públicos; la campaña e-multipoetry; la biblioteca itinerante y los murales literarios; sesiones escolares dedicadas a Literatura... Pero seguir los pasos de los autores por sus calles es una evidencia de todo ello...


La estatua de Adam Mickiewicz preside la gran Plaza del Mercado, donde están situados estos días los puestos navideños.




  En la neurálgica Plaza del Mercado -la mayor medieval de Europa-, está de presidenta la escultura de Adam Mickiewicz, autor del Pan Tadeusz, quien reforzó la identidad polaca cuando el país fue ocupado por los austrohúngaros. Hay otra en Varsovia. En realidad, Mickiewicz no nació en Cracovia, pero la ciudad quiso homenajearle con una posición tan insigne, y posteriormente enterrándolo en la cripta de la Catedral, en Wawel, como si fuera un monarca. En ese templo y en la iglesia barroca de Kazimierz, el barrio judío, reposan varios escritores y artistas. Por ejemplo, el poeta romántico Julius Slowacki, así como el llamado Gaudí polaco, Stansław Wyspiainski, dramaturgo y autor de fantásticas vidrieras.

  Otro dramaturgo que fue acogido en la Catedral fue Slawomir Morozek, quien nació cerca de Cracovia. Seguimos recorriendo la Cracovia literaria y damos con la casa de Czeslaw Milosz, en la Stare Miasto (la vieja ciudad). Allí le recuerda una placa conmemorativa. Del mismo modo que en la casa que habitó Joseph Conrad, antes de convertirse en un escritor aventurero, que exploró Indonesia y otros destinos exóticos. Cerca de esta morada, hay una exposición sobre Karol Wojtyła, el Papa polaco que tanto adoran allí (también hay destacada una ventana cerca de la Iglesia de los Franciscanos, desde donde solía saludar).



La iglesia barroca de Kazimierz alberga en su cripta a varios escritores y artistas.



  Otro autor que no pasa inadvertido es Wyspiainski, ya que por el antiguo Camino Real, la calle Florianska, vemos una gran placa con su busto incluido. Estamos cerca del Kawiarnia Jama Michalika, café y restaurante bohemio y centenario (1895), donde a lo largo de décadas se vienen reuniendo los intelectuales. Este tipo de locales es donde se han propiciado siempre en Cracovia los profundos debates, entre personas muy cultas e inteligentes. A media luz, a la luz de pequeñas velas... con una decoración reciclada, como en el Alchemia de Kazimierz. Esa es una particularidad muy cracoviana...

  A lo largo y ancho de la ciudad seguimos encontrando las huellas de su gran arquitecto, Teodor Tawloski; el pintor Jan Matejko; el actor de teatro Solski... Gracias al Instituto del Libro sabemos de uno de los autores polacos contemporáneos más aclamados, Andrzej Stasiuk, cuya poesía está impregnada de rincones de Europa del Este; de Olga Tokarczuk, laureada escritora, traducida a 21 idiomas; de Mariusz Wilk, novelista, periodista, viajero y activista de la oposición; de Marian Pilot, novelista, periodista y dramaturgo, ganador de The Nike, el mayor premio literario en Polonia, en 2011; de Małgorzata Szejnert, reportera y escritora cofundadora del periódico Gazeta Wyborcza, además de formadora de nuevos reporteros; Tomas Rózycki, poeta, ensayista y traductor del francés, autor de siete volúmenes de poesía, cuyo Twelve stations es el más célebre; Katarzyna Surmiak-Domanska, ante todo periodista y entrevistadora...



La tumba de Szymborska se halla cerca de la del padre de Conrad.




  Destaca de los desaparecidos la Nobel Wisława Szymborska (1996). "Nuestra amada Szymborska", la califican en la Librería de Mujeres de Madrid, la más veterana en literatura de género en el Estado español. La premiada poeta de origen bilbaíno Blanca Sarasua la define como "tremendamente valiente", a ella y a su poesía. "Poesía joven", añade. Blanca, de la que les contaré más cosas pronto, califica de "rompedora" a Szymborska, y alaba especialmente su libro Paisaje con grano de arena: "Es una maravilla".


Por suerte, había a mano un clavo ardiendo


   La escritora bilbaína parafrasea a Szymborska al abrir su poemario Música de aldaba, Premio San Juan de la Cruz 2008, compartiendo la suave ironía que caracteriza a los polacos, y que desplegaba la brillante autora cracoviana... El anterior lehendakari, Patxi López, quiso jurar su cargo con versos de la Premio Nobel. La revista Ciencia y Cultura habla de su obra como "La alegría irreverente de escribir". Es un referente en Polonia y en todo el mundo...


Nadie en mi familia murió de amor. (Morían a balazos, mas por otros motivos, en el frente, en un catre bien tosco)


Wyspianski, el 'Gaudí polaco', en Florianska.




  En una bonita caja con fichas atesoro la información de la Krakow Festival Office acerca de los autores renacentistas, inspirados en torno a la Universidad Jaguielónica; el papel de Szymborska en la cultura cracoviana, el del Pod Baranem; el teatro, la música... En The Piano Rouge, en uno de los edificios del siglo XIII, cantan en directo al piano, mientras degustamos una sopa servida en pan. Más tarde tomaremos algo en uno de estos locales a media luz, donde nunca faltan la música y los libros.

  En Cracovia también hay diversión, terrazas, cabarets, excursiones... se puede pasear en bicicleta a la vera del Vístula... pero no hay manera de separar el lirismo de la ciudad, de sus cafés en penumbra, de sus edificios seculares, de los detalles de sus gentes, de la esencia de lo que percibimos. Como en Leipzig la música baila por todas partes, en Cracovia parece que el espíritu de Szymborska nos acompaña todo el camino...



Faces.
Billions of faces on the earth´s surface.
Each different, so we´re told,
from those that have been and will be.
But Nature -since who really understands her?-
may grow tired of her ceaseless labors
and so repeats earlier ideas
by supplying us
with preworn faces.
Wisława Szymborska (Tutaj/ Here)



El centenario Michalika, en Florianska Ulica, es uno de los símbolos de reunión bohemia de Cracovia.





Para más información: reportaje sobre la Cracovia de la Unesco en Ara-Tu, en unos días
Navidad en la lírica Cracovia (El Tintero, 29 de diciembre)
Polonia, esa discreta dama desconocida (El Tintero, 2013)
Reportajes sobre la Polonia de la Eurocopa en El Tintero (Viajes / Políticas)
Reportajes y entrevistas sobre literatura, edición y librerías en El Tintero
Programa de Onda Vasca sobre la Polonia de la Unesco (31 de diciembre)
Galería fotográfica sobre Cracovia, en el blog anexo
Krakow Festival Office
Turismo de Cracovia

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