domingo, 20 de septiembre de 2015

SUEÑO DE UN ANOCHECER DE VERANO...


 Texto: Cristina M. Sacristán
 Fotos: C. M Sacristán y Javier Martín Alvarado




Atardecer intenso veraniego en Cantabria (Norte de España).



    punto de caer la hoja del calendario, de que los árboles empiecen a vestirse de ocre y marrón, recuerdo que hace no tantos días, como un mes, estaba relajada entre mar y montes del Norte de España. Dándome baños marítimos y disfrutando del clima benigno...

  Esta semana, en Berlín el tiempo ha estado travieso. La mañana era veraniega, soleada, cálida. Luego, al empezar la tarde, las nubes se perseguían unas a otras, haciendo competiciones por el cielo. A media tarde, casi todos los días ha llovido. Ya ayer la lluvia se tornó otoñal, definitivamente. Abundante, mansa, regándolo todo...



Arbolado frondoso en Warschauerstrasse. La ciudad de Berlín tiene amplios espacios arbolados y parques.



  Aquella tarde de verano, cuando el sol bostezaba, tomé mi coche para regresar. En el momento en que iba a arrancarlo, me sorprendieron esas luces rojas y rosadas en el cielo. Desgajadas, jugueteaban a romperse entre alguna nube blanca, a estirarse, a resplandecer por tramos...
  En otra ocasión, había visto un atardecer rojo en este paisaje cantábrico de mar y monte, pero esta vez el cielo me sonreía con franqueza, como extendiendo sus brazos...

  Lleno de claridad, a medida que avanzaba un kilómetro, o giraba para tomar un desvío, ahí estaban, frente a mí, o siguiéndome por el retrovisor, esos guiños de color, que alguien ha diseñado, pensé, artísticamente...

  Quise que me aguardaran hasta que llegara al mar, pero la intensidad iba decayendo, y las pinceladas se fueron posando sobre la costa, tumbándose con relax. Como si todo volviera a su ser... para coger fuerzas para el día siguiente.

  La chicharra frotó entonces sus alas, y el olor a pino endulzó el momento...
  Qué maravillosa es la Naturaleza, sonreí, que incluso cuando la agredimos nos regala estos momentos mágicos. Ella no suele fallarnos y, generosa, nos recuerda, una y otra vez, que el mundo puede ser hermoso, que podemos lograrlo.

  Que ella seguirá ahí, abrazadora, mientras no la asesinemos...




"Hay quien nada en superficie...". Uno de los textos casados con imágenes maravillosos de Javier M. Alvarado.



Hay quien nada en superficie
y hay quien bucea
...en eso consiste todo




  El aire se respiraba limpio, de nuevo, en la noche entre mar y monte... Y, al ver esta foto de Javier Martín Alvarado, comprendí que él había captado lo que significa el verano, y la Madre Naturaleza, para mí:

     resplandor
                  alegría
                             esperanza para retomar con más acierto,


        Libertad...



  Sigo frotando mis alas...




Gran Manzana, Gran Apple, Big Apple (reportajes sobre la literatura en castellano en Nueva York, en Qué leer, Deia, el programa de Chus Sánchez, El Tintero...)
Literature Parade por Dublín e Irlanda 
Seguiré informando sobre los movimientos literarios multiculturales en Berlín
Algunos de mis reportajes y análisis de situaciones de Derechos Humanos en el mundo

4 comentarios:

  1. Muy hermosas las fotos y aún más los textos. Un abrazo, Berta Lucía

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  2. ¡Qué ilusión que te gusten, Berta! Te contesto ahora tras un día intenso, con Esther Andradi de guía excepcional por Schöneberg. Mucha Historia, anécdotas y debates sobre la actualidad económica y política...
    Gracias por todas tus nutritivas aportaciones, qué suerte que estés ahí :-)
    Un abrazo, bisous & gute Nacht!

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  3. Queda muy bien la foto en tu artículo... gracias Cristina.

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  4. ¡Gracias a ti, Javier! Eres un artista con mayúsculas, y es un honor maridar contigo...

    Recuerdos voladores y viajeros desde Berlín. Seguimos adelante, laster arte, bis bald!

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